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Cruz Azul vencía al América en la final de campeonato 1971-72. Nombres como Octavio Muciño, Miguel Marín y Cesáreo Victorino se convertían en leyenda después de haber arrasado a los entonces canarios por marcador de 4-1.
Ahí se originó el clásico capitalino, bautizado por el narrador de Televisa, Gerardo Peña, como el «Clásico Joven».
Hoy los cementeros se vuelven a parar frente a las Águilas en busca de redención, y los herederos de aquellas figuras, las tres ya fallecidas, piden en nombre de sus padres recordar la prosapia, la de aquellos azules a más de 40 años de ese juego: «Ganen, sólo ganen», dicen.
Octavio Muciño hijo, simplemente solicita recordar que… «La camiseta de Cruz Azul no cualquiera la puede vestir, es una playera de mucha tradición, de respeto, el cual se ganó con trabajo y sacrificio».
Octavio hijo sabe que el «Centavo», estaría melancólico con lo que ahora se vive el equipo: «Fueron años muy difíciles, pero ya pasó. La verdad es que, ¡qué bueno que nos tocó el América! Los últimos juegos no han sido desfavorables, pero ahora se escribirá otra historia».
Como la escribieron en los 70, donde Cesáreo Victorino dominaba el medio campo por la izquierda. «No vi a mi papá jugar, pero en casa todo era azul y blanco», recuerda Cesáreo junior, quien también jugó en La Máquina, «ese partido de la final de los 70, lo he visto un millón de veces, mi papá lo tenía grabado y yo siempre lo ponía… Metió gol».
Cesáreo, acepta que su papá tendría una gran tristeza «por la mala racha del equipo. La gente está ávida de campeonatos. Las Copas que se han ganado no son suficientes. Él era un azul de cepa. Su corazón era cementero. Te aseguro, estaría frustrado».
Por eso pide, exige, «que los buenos resultados lleguen ya. Cruz Azul tiene la afición más noble de México, no merece lo que se vive ahora».
Max Marín, es el hijo de «El Supermán», máximo ídolo cementero. El ahora técnico afirma que su señor padre, «enfrentaba estos juegos con mucho orgullo, con gran sentimiento, como era él».
Mas vivir del pasado no es bueno, «eso ya quedó atrás, los de ahora deben escribir su destino».
En la víspera de un juego como éste, «mi papá estaría emocionado, lo disfrutaría mucho, y siento que la gente de Cruz Azul debe estar feliz por el ahora, porque así como no se puede vivir de los logros de hace 40 años, tampoco podemos lamentarnos de lo que sucede hace 20. El pasado te hizo grande, pero el presente te debe motivar mucho más».
Por eso sólo hay una petición, desde allá arriba: ganen.
‘Clásico joven’ de heridas abiertas y deudas por saldar
Cruz Azul ha vivido una malaria de dos décadas. Una sequía de títulos de Liga, que data desde 1997, y le da argumentos a Miguel Herrera, técnico del América, para pensar que La Máquina «es una gran institución, pero ha venido a menos».
Descripción del «Piojo» de su rival, a unas horas del Clásico Joven, por los cuartos de final del Apertura 2017. Hurga en la herida más dolorosa para los cementeros. Aunque Herrera también es consciente de que los celestes suelen ser candidatos a alcanzar el título, más allá de las maldiciones que les azotan.
«Cruz Azul es un gran rival, es una gran institución que ha venido a menos, y se habla de que ha venido a menos porque hace muchos años que no es campeón», afirma el técnico azulcrema en El Nido de Coapa
El timonel amarillo, de inmediato, matiza sus declaraciones, al poner énfasis en las apariciones de La Máquina en finales, más allá de que ha perdido todas las de Liga que ha disputado durante los últimos 20 años.
«Se nos olvida que jugó cinco finales y ha hecho las cosas medianamente bien, que no termina de redondearlas», apunta.
«Les pega, porque son cinco y al menos una de esas era para haberla conseguido, pero es un equipo importante, es un equipo que siempre tiene buenos refuerzos, que hace gastos importantes en refuerzos», añade.
La carrera profesional de Miguel Herrera ha estado alejada de cualquier vínculo con el club de La Noria. Jamás ha estado cerca de militar en sus filas, ni como jugador ni como técnico.
Sólo hay un detalle: el «Piojo» admiró en su juventud al arquero cementero, Miguel Marín, quien es considerado como uno de los mejores guardametas en la historia del futbol mexicano.
«Era un gran guardameta, yo lo admiré mucho. Ahora puedo decirte lo mismo de Agustín Marchesín», revela.
A las 19:30 horas de este jueves, el América enfrentará al Cruz Azul en una choque a dos partidos por un lugar en la semifinal del Torneo Apertura 2017.
Miguel Herrera anhela que los cementeros sigan en declive. Eso significaría que sus Águilas volaron en el Clásico Joven.





