Sentido homenaje luctuoso fue el que ofreció ayer en esta ciudad la empresa Triple “A” al Hijo del Perro Aguayo por su sensible fallecimiento, el Auditorio Miguel Barragán que lució con un gran sobre cupo, como hace años no sucedía en el inmueble de la Unidad Deportiva López Mateos.
La empresa hizo su agosto, pero las autoridades correspondientes Comercio Municipal y Protección civil, brillaron por su ausencia, al permitir que más de 5 mil personas, colmaran el inmueble, sin tomar ninguna medida preventiva al respecto.
Hubo algunos golpes en la sección amarilla, que no pasaron a mayores, las escaleras de las secciones atiborradas de aficionados, que obstaculizaban el paso de la gente, y en caso de emergencia las salidas tapadas, afortunadamente no ocurrió nada que lamentar.
Los aficionados respondieron como nunca a este llamado a rendirle un homenaje a quien fuera un gran luchador de la empresa Triple “A”, el Hijo del Perro Aguayo.
“¿Dónde están Perros?”, se dejó escuchar en todo el Auditorio “Miguel Barragán”.
Esta canción estuvo de fondo mientras la Triple AAA le ofrecía el homenaje a El Hijo del Perro Aguayo, fallecido el pasado 21 de marzo.
Varios adornos de flores blancas fueron colocados arriba del ring acompañado de la imagen del difunto líder de los Perros del Mal. A esta ofrenda se subieron diversos luchadores como “El Patrón” Alberto, Myztezyz, Konnan, entre otros.
Los miles de potosinos presentes corearon el nombre de “Perro, Perro”, por más de un minuto.
Terminado el homenaje, inició la función de lucha libre que tuvo a “El Patrón” Alberto ante Brian Cage.
Sin embargo, para Alberto del Río, su participación en la lucha estelar no fue un camino de rosas al tener que vérselas con el estadounidense Brian Cage, quien desde que lo tuvo enfrente no se cansó de castigarlo sobre la lona en una lucha sin reglas, por lo que Konan y su séquito aprovechaban cualquier oportunidad para intervenir lastimar al «´Hércules Potosino Jr.».
El hijo de Dos Caras aguantó todo tipo de castigo y tuvo algunos chispazos en la lucha para tratar de dar batalla, su mejor oportunidad fue una llave al brazo para rendir a Cage, pero de nuevo intervinieron los rufianes, así que el estadounidense aprovechó para ganar la contienda con un “powerbomb” sobre una mesa.
Al final se armó la campal, pues aunque la derrota para “El Patrón” ya estaba consumada, desde vestidores salieron otros luchadores que antes había estado en el ring para defender cada uno sus intereses y ya con los ánimos calentados se golpearon hasta que se cansaron en un “todos contra todos”. (Fotos: José A. Esquivel y El Universal)





