La caída constante de ceniza ha empezado a afectar la salud de los pobladores en las zonas aledañas al volcán Tungurahua, cuya actividad se mantiene alta, y las autoridades han movilizado brigadas médicas hasta las poblaciones, informó el subsecretario de Construcción Social de la Secretaría de Riesgos de Ecuador, Pablo Murillo.
“Las principales afecciones son la irritación de ojos y garganta debido a la caída cada vez mayor de ceniza en las poblaciones de Penipe, Guano, Baños, Bilbao, Palitahua y otras cercanas al coloso”, agregó.
Indicó que debido al aumento de la actividad del volcán, al momento alrededor de unas 2.000 personas están incluidas dentro del programa de evacuaciones voluntarias, que se con las personas que trabajan y viven en las zonas de riesgo.
Mercedes Taipe, miembro del equipo técnico del observatorio Guadalupe instalado en las faldas del volcán, dijo que las emisiones de ceniza y los cañonazos han sido constantes durante el día y que ello ha ocasionado un incremento en la caída de ceniza en las zonas cercanas.
“El registro sísmico nos ha revelado que existen menos fluidos en el interior del volcán, pero las explosiones se han incrementado de forma considerable”, explicó.
Las autoridades mantienen la alerta naranja, que fue decretada el pasado 16 de diciembre, en las zonas cercanas al volcán localizado en las provincias de Tungurahua y Chimborazo.





