Rusia está consciente de que se requieren cambios en Siria, pero le preocupa que la ofensiva para derrocar al presidente Bashar Assad pudiera hundir aún más al país en la violencia, dijo el jueves el mandatario ruso Vladimir Putin.
La declaración del líder ruso se conoce una semana después de que el principal enviado de Moscú a Siria dijera que las fuerzas de Assad estaban perdiendo el control del país. Aunque el Ministerio del Exterior se retractó de la declaración, los analistas han insinuado por meses que el Kremlin está resignado a perder a su añejo aliado.
Moscú está a favor de un acuerdo que “impida que el país se fracture y (caiga en) una guerra civil interminable”, señaló Putin.
“No nos preocupa tanto el destino del régimen de Assad; nos percatamos de lo que está pasando allí y de que la familia lleva 40 años en el poder”, afirmó el mandatario ruso. “No hay duda de que hay un llamado a efectuar cambios”.





