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miércoles 1 de abril de 2026

«‘El Chapo’ llega enfermo a juicio», afirma abogado

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Foto: Archivo

Mermado en su salud por el aislamiento en una prisión de Manhattan, así llegará Joaquín «El Chapo Guzmán» al juicio que iniciará en una corte de Nueva York por los delitos de tráfico de drogas y homicidio, asegura desde México, el abogado José Refugio Rodríguez Núñez, quien defendió al capo durante el proceso de extradición a Estados Unidos.

«Los malos tratos se han prolongado» contra quien fuera uno de los criminales más buscados del mundo; sus abogados lo ven a través de una rejilla cuando lo visitan para notificarle sobre el estado del caso en su contra, asegura Rodríguez Núñez.

«Recientemente tuve comunicación con la abogada que lo visita diariamente en el lugar donde se encuentra privado de su libertad y me dice que la situación es desgastante», señala.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el litigante reitera que el proceso contra el sinaloense está viciado desde origen, porque él debería estar siendo juzgado en una corte de Texas o California y no en Nueva York.

«No está siendo juzgado por ninguna de las dos causas que fueron materia de la extradición (…) el gobierno mexicano indebidamente, sin darle oportunidad de defensa, autorizó que fuera extraditado bajo un pretexto de una excepción a la cláusula de exclusión que no constituyó más que un agravio al debido proceso avalado, en específico por el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal de la Ciudad de México», indica.

Pese a que el juez rechazó aplazar el juicio, lo que a su consideración constituye una violación al debido proceso, el abogado confía en que la defensa de Guzmán Loera obtenga un buen resultado en el juicio.

«Yo confío en un buen resultado del juicio, tengo confianza en el resultado y en la experiencia que tuve aquí en México, me tocó ver muchas pruebas que eran obtenidas por medio de violación de los derechos humanos», sostuvo.

Incluso, Rodríguez Núñez se atreve a señalar que al gobierno de Estados Unidos le urge sentenciar a «El Chapo» Guzmán, dado que hay elecciones legislativas en unos días y lo quieren utilizar para fortalecerse políticamente».

«No debemos perder de vista que las elecciones en Estados Unidos están a la vuelta de la esquina, no podemos perder de vista que Trump quiere reelegirse», indicó.

Y añade: «Si aquí en México fuimos víctimas de resoluciones políticas, no veo por qué en Estados Unidos no puedan usarlo como medio para buscar fortalecerse políticamente. Aunque es especulación, no podemos perder de vista el momento político que se vive en Estados Unidos».

El abogado menciona que él ha colaborado con los abogados de «El Chapo» en Estados Unidos, con información reservada que no puede hacer pública. «Jurídicamente, yo lo advierto como un proceso penal viciado de origen», apunta.

Rodríguez Núñez recuerda que la «teoría del árbol envenenado que es la prueba ilícita, tiene su origen en el derecho procesal penal de Estados Unidos», lo cual no lo descarta durante el juicio.

El rastro de «El Chapo» en Latinoamérica

El narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera, «El Chapo», consolidó en el siglo XXI la presencia y penetración en América Latina del «Cártel de Sinaloa», una de las más poderosas mafias de México del contrabando internacional de drogas y de las más variadas modalidades de narcoactividad.

La incursión hemisférica criminal de Guzmán abarcó la compra en aldeas guatemaltecas de amapola, materia prima para la producción de heroína en laboratorios clandestinos ubicados en ambos lados de la frontera entre México y Guatemala; el alquiler de residencias y pistas de aviación en Costa Rica para almacenar droga y reexportarla a EU, y operaciones para adquirir cocaína en el límite de Ecuador y Colombia.

Autoridades antidrogas de EU reconfirmaron que cárteles hondureños como «Los Cachiros» o «Los del Valle» se aliaron con Guzmán para recibir cargamentos marítimos y terrestres de cocaína en el sector nororiental de la costa de Honduras, sobre el mar Caribe, y trasladarlos por tierra a Guatemala y México. Las ramificaciones de Guzmán y su cártel también fueron detectadas en Nicaragua, El Salvador, Perú, Panamá y Argentina, entre otras naciones.

La Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia confirmó a EL UNIVERSAL que en un intenso y constante operativo para traficar drogas de América del Sur a EU, el «Cártel de Sinaloa» se convirtió en el principal enlace del narcotraficante e insurgente ecuatoriano Wálter Patricio Artízala Vernaza «Guacho», acusado de asesinar en abril pasado a un equipo periodístico del diario «El Comercio», de Ecuador.

«Guacho» es disidente de la ex guerrilla comunista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), opera en la frontera colombo-ecuatoriana y dirige el Frente Oliver Sinisterra, grupo armado organizado residual.

El nexo de la mafia de Sinaloa y «Guacho», excluido de las FARC porque en 2017 rechazó desmovilizarse, desarmarse y plegarse al proceso de paz en desarrollo, persiste actualmente como uno de los negocios criminales de mayor actividad en el suroccidente de Colombia y el noroccidente de Ecuador. La Dirección admitió que, de los cárteles mexicanos, el de Sinaloa es el que más narcoactividad realiza en esas zonas.

Los denunciados ligámenes prolongaron los vínculos que la poderosa narcomafia mexicana sostuvo durante mucho tiempo con las FARC. Los lazos fueron expuestos en un informe sobre narcotráfico difundido en marzo anterior por la Universidad del Rosario, uno de los más importantes centros privados de educación superior de Colombia, y por Insight Crime, ente no estatal de Bogotá que indaga sobre la delincuencia organizada transnacional.

El estudio reconfirmó que los mexicanos fueron clientes compradores de cocaína de las FARC, que se alzó en armas desde 1964 hasta que en noviembre de 2016 firmaron un pacto de paz con el gobierno colombiano con la promesa de retirarse de la narcoactividad y que en el segundo semestre de 2017 pasó a ser partido político legal.

Los reportes sobre la presencia física de Guzmán en Centroamérica son variados. «El Chapo» fue detenido el 9 de junio de 1993 en Guatemala, tras una estadía en El Salvador y entregado a México por autoridades militares guatemaltecas, según los recuentos oficiales.

Tras su fuga de una cárcel de México en enero de 2001, por Centroamérica circularon versiones sobre la asistencia de «El Chapo» a fiestas y a negociaciones de compra y venta de estupefacientes en Honduras.

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