Efectivos del ejército brasileño mantienen por tercer día consecutivo un megaoperativo en tres complejos de favelas /
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RÍO DE JANEIRO (EFE).- La Defensoría Pública de Río de Janeiro dijo hoy que investiga diferentes denuncias de violaciones a los derechos humanos realizadas durante el megaoperativo que desde el lunes adelantan las Fuerzas Armadas en los tres mayores complejos de favelas de la ciudad más emblemática de Brasil.
Según la Defensoría, «los informes de violaciones de derechos son muchos», entre ellos, casos de invasión de residencias por agentes de las fuerzas de seguridad, disparos en proyectos sociales, registro de celulares de sospechosos y también «denuncias de agresión y tortura».
«Todos sabemos que la seguridad vive un momento crítico en el estado» pero eso «no puede ser justificación para el abuso de autoridad», afirmó Rodrigo Pacheco, subdefensor general de Río de Janeiro, en declaraciones citadas en una nota de prensa.
La Defensoría señaló que también espera obtener este miércoles más información sobre supuestas muertes ocurridas durante las operaciones y que hasta el momento han sido omitidas en el balance oficial.
Desde el inicio de operaciones en los conjuntos de barriadas pobres, que son controlados por organizaciones de narcotraficantes, han muerto ocho personas, entre ellos tres militares, y han sido detenidos 70 acusados de integrar bandas de pistoleros, según el balance oficial del Gabinete de Intervención.
«La institución recibió denuncias de que hay cuerpos dispersos en el área boscosa de la Maré, y que los residentes estarían siendo impedidos de retirarlos», precisó la entidad en la nota.
De acuerdo con la Defensoría, todas las denuncias están siendo organizadas para interponer los recursos pertinentes ante las instituciones competentes.
«Nadie puede ser criminalizado o tener su derecho violado por su dirección o condición social», dijo Pedro Strozenberg, oidor general de la Defensoría, igualmente citado en la nota.
La Defensoría acompaña las operaciones realizadas por las fuerzas de seguridad en los complejos del Alemao, la Penha y Maré, los tres mayores de Río de Janeiro, y hasta el momento ha escuchado testimonios en dos de estos conjuntos de barriadas.
Los complejos ocupados desde el lunes agrupan unas 26 favelas en las que viven unas 500 mil personas.
Estos operativos se enmarcan dentro de la intervención federal decretada por el presidente brasileño, Michel Temer, el 16 de febrero, medida con la que el Gobierno cedió al Ejército el control de la seguridad pública para combatir la ola de violencia que azota a Río de Janeiro.
En tres días de ocupación, las tropas de las Fuerzas Armadas y los agentes de la Policía han cumplido mandatos de prisión y aprehensión, destruido barricadas y realizado diferentes acciones de control y según anuncio realizado hoy por el Gabinete de Intervención, estas operaciones se mantendrán por tiempo indeterminado.
La Defensoría informó que va a reunir los relatos recibidos para basar las posibles acciones judiciales, «con miras a garantizar la integridad de los habitantes».
Asimismo, señaló que está a la espera de que sea juzgado un recurso que prohíbe disparos efectuados desde aeronaves, así como la presentación del plan de reducción de daños por las fuerzas de seguridad, conforme está determinado por la justicia.
Según la Defensoría. la decisión establece, por ejemplo, que las operaciones sean acompañadas de ambulancia para socorrer a los residentes. «Nada de lo cual se viene cumpliendo».
En la nota, la entidad dijo que los defensores públicos acompañan también las audiencias de custodia a las que serán sometidos los 70 presos confirmados por el Comando de la Intervención
Desde el inicio de la Intervención Federal en la seguridad de Río, una fuerza de tarea de la Defensoría monitorea las acciones de los agentes públicos, especialmente en las favelas.
En las últimas semanas se han intensificado las operaciones de las Fuerzas Armadas en Río, aunque el balance final, en muchas ocasiones, se reduce a unos pocos detenidos o a la aprehensión de algunas armas de origen ilícito y de drogas.
A pesar de la intervención, los índices de violencia han aumentado en los últimos meses en Río, en donde solo el año pasado 6 mil 731 personas murieron asesinadas.






