Los fiscales acusaron hoy a la destituida presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, de soborno, malversación y pérdida de fondos estatales por aceptar de manera ilegal millones de wones de parte de la agencia estatal de espionaje del país durante su mandato.
La Oficina del Fiscal del Distrito Central de Seúl agregó este jueves imputaciones adicionales a su acusación contra la exmandataria, quien ya está en juicio por 18 cargos relacionados con un escándalo de corrupción y tráfico de influencias por el cual fue destituida del poder en mayo del año pasado.
Los fiscales señalan que Park habría recibido unos tres mil 700 millones de wones (unos tres millones 700 mil dólares) del Servicio Nacional de Inteligencia (SNI) entre mayo de 2013 y septiembre de 2016, recursos que le habrían entregado en cantidades mensuales de hasta 200 mil dólares.
Sospechan que Choi Soon-sil, amiga y confidente de Park en el centro del escándalo de corrupción y tráfico de influencias, estuvo involucrada en la ejecución de esos fondos ilegales, mismos que la expresidenta habría utilizado de manera personal.
Park está acusada de gastar parte del dinero para pagar las facturas de teléfonos secretos que usó para contactar a Choi, los costos de mantenimiento de su residencia privada en el sur de Seúl, capital surcoreana, y tratamientos médicos, así como para dar incentivos a colaboradores cercanos.
Los fiscales creen que Park entregó parte del dinero a Choi para ayudarla a mantener su boutique a flote mientras ella estaba fuera del país a finales de 2016, cuando el escándalo se estaba disparando, y el resto fue guardado en una bóveda secreta en la oficina de Lee Jae-man, entonces alto secretario presidencial.
Este jueves los fiscales también acusaron a Woo Byung-woo, antiguo asesor de Park en asunto civiles, por su participación en la vigilancia ilegal de la agencia estatal de espías contra funcionarios gubernamentales y civiles, por lo que fue señalado de abuso de poder y obstrucción del deber.
Woo, de 50 años, fue acusado en abril del año pasado sin detención por otros cargos que incluyen la interrupción de la investigación especial sobre él y el descuido de su deber de evitar las fallas de los ayudantes presidenciales en el escándalo de corrupción que involucra a Park.
De manera oficial, Park fue destituida de la Presidencia el 10 de marzo del año pasado, después de que la Corte Constitucional confirmó la acusación y fue arrestada más adelante ese mes por el escándalo de tráfico de influencias y sobornos que involucró a su amiga Choi.
Desde entonces la exlíder surcoreana ha estado bajo detención, pese a que ella ha negado en repetidas ocasiones los señalamientos, de acuerdo con despachos de la agencia local de noticias Yonhap.
Los fiscales intentaron interrogar a Park en prisión dos veces sobre las nuevas acusaciones, pero ella se negó a cooperar. Sin embargo, la fiscalía siguió adelante con la acusación adicional ya que cuenta con evidencias suficientes y testimonios de personas involucradas.





