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Al menos 12 cascos azules adscritos a la Misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la República Democrática del Congo (Monusco), así como cinco soldados de las fuerzas armadas de este país murieron en un ataque registrado la noche del jueves.
La oficina del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, informó que los cascos azules que perdieron la vida eran de una unidad proveniente de Tanzania. El ataque ocurrió en la provincia de Kivu del Norte.
La ONU precisó además que en el ataque resultaron heridos al menos 40 efectivos del contingente de la Monusco, cuatro de ellos se encuentran en estado crítico.
“Este es el peor ataque contra las fuerzas de paz de la ONU en la historia reciente de la organización”, puntualizó Guterres.
Subrayó que los ataques contra las fuerzas de paz de la ONU son inaceptables y constituyen un crimen de guerra.
El secretario general ofreció sus condolencias a las familias y seres queridos de las víctimas, así como al gobierno y al pueblo de Tanzania, y deseó una pronta recuperación a todos los heridos.
Guterres pidió a las autoridades del Congo que investiguen este ataque y lleven rápidamente a los perpetradores ante la justicia, tras indicar que no debe haber impunidad para tales ataques.
El dirigente de las Naciones Unidas informó que refuerzos militares han llegado a la escena, lo mismo que el comandante de la fuerza militar de la Monusco.
El ataque, “es otra indicación de los enormes sacrificios hechos por los países que aportan contingentes al servicio de la paz mundial. Estas valientes mujeres y hombres arriesgan sus vidas todos los días en todo el mundo para servir a la paz y proteger a los civiles”, expuso.
Guterres añadió que la situación en Congo es una de las emergencias para las que la ONU requiere recursos mediante su Fondo Central de Respuesta a Emergencias.
“Este último ataque destaca la urgencia de ayudar a las personas necesitadas y abordar la situación volátil”, enfatizo Guterres.





