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viernes 10 de abril de 2026

Tras cumplir 25 años de prisión, liberan a bailarina que escondió al líder del grupo terrorista Sendero Luminoso

Maritza Garrido Lecca / Foto: EFE LIMA, Perú — Criada en el seno de una familia adinerada de Perú, Maritza Garrido Lecca se destacó por […]

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Maritza Garrido Lecca / Foto: EFE

LIMA, Perú — Criada en el seno de una familia adinerada de Perú, Maritza Garrido Lecca se destacó por sus dotes como bailarina clásica. Pero no fue su destreza artística la que la catapultó a la fama sino su pertenencia al grupo terrorista Sendero Luminoso y el encubrimiento de su líder, Abimael Guzmán, por el que cumplió una condena a 25 años de prisión.

Garrido Lecca, de 52 años, abandonó el lunes un penal ubicado en una colina desértica del norte de Lima en medio de numerosas cámaras de televisión. Sin hacer declaraciones subió a una camioneta que la llevó a un hotel ubicado 300 kilómetros al norte de la capital peruana.

La mujer no es la primera sentenciada por terrorismo en Perú ni la de mayor rango en el esquema del grupo criminal que aterrorizó al país entre 1980 y 2000; pero su belleza física, su origen oligárquico y su falta de arrepentimiento desataron el interés de los peruanos.

Con 27 años, guapa, maestra de danza y bailarina clásica y criada en el seno de una familia de la pequeña burguesía limeña, el perfil de Garrido Lecca como «terruca (terrorista) pituca (adinerada)» fascinó y aterró a todo Perú, que no ha cejado de preguntarse estos 25 años que pasó en prisión cómo pudo formar parte del grupo terrorista que devastó el país y fue responsable de decenas de miles de muertes en las décadas de 1990 y 1980.

Garrido Lecca y su pareja Carlos Incháustegui fueron capturados junto a Guzmán el 12 de septiembre de 1992 por un grupo especial de inteligencia de la policía. La pareja vivía en una casa de un barrio de clase media en cuyo segundo piso mantenía oculto a Guzmán, quien en ocasiones se acercaba a una ventana para mirar hacia la calle escondido detrás de una cortina.

Policías disfrazados de heladeros, recolectores de basura y hasta de una supuesta pareja de enamorados vigilaron la residencia durante meses. El presupuesto del grupo era tan escaso que fue en parte financiado por la embajada de Estados Unidos en Lima.

Tras ser capturada Garrido Lecca fue presentada junto a Guzmán. Ella en un traje a rayas y él, detrás, dentro de una jaula que era vigilada por decenas de agentes armados con ametralladoras y un helicóptero que sobrevolaba el lugar.

La mujer nunca se arrepintió de los crímenes cometidos por Sendero Luminoso y sostuvo que los integrantes del grupo terrorista eran estigmatizados. «Se presentan imágenes de lo que nosotros no somos», comentó años atrás en una entrevista con la televisora local ATV.

El procurador antiterrorismo Milko Ruiz aseguró a la televisora local N que la ex bailarina «es peligrosa, fanática, por la mente que tiene» y que nunca pagó una reparación civil de 18 mil dólares, aunque la ley peruana permite a los sentenciados que cumplen su condena salir de la cárcel incluso con esa deuda.

Entre 1980 y 2000 Perú vivió un conflicto armado que enfrentó por un lado a las fuerzas de seguridad y los comités campesinos de autodefensa y por el otro a Sendero Luminoso. Una Comisión de la Verdad estimó que los muertos podrían haber alcanzado los 70 mil en todo el país.

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