El ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin, jeque Bin Khalid Ahmed Al-Khalifa, acusó hoy a Qatar de causar una escalada militar en el Golfo Pérsico, con su negativa a retirar las tropas turcas de su territorio.
En un mensaje en su cuenta de Twitter, el canciller de Bahréin subrayó que la disputa de Qatar con potencias regionales es diplomática y está orientada a la seguridad y no militar, aunque Doha la ha enfilado hacia ese rumbo, según un reporte del sitio Arab News.
«Qatar ha creado una escalada militar con la incorporación de ejércitos extranjeros y sus vehículos blindados”, destacó el canciller sin mencionar abiertamente a Turquía, que ante la crisis diplomática qatarí decidió aumentar sus tropas en la base militar que tiene en el emirato árabe.
El pasado 5 de junio, Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Egipto anunciaron el rompimiento de sus relaciones diplomáticas con Qatar, acusándolo de financiar a grupos terroristas y promover la ideología extremista, lo que condujo a otros países de la región a adoptar medidas similares.
Pese a que Qatar niega enérgicamente las acusaciones de que apoya el terrorismo y las considera injustificadas, las potencias árabes emitieron el fin de semana una lista con una serie de condiciones para restablecer sus relaciones diplomáticas.
Entre las demandas exigidas a Qatar, se incluyen el cierre de la cadena de televisión Al Yazira, la cancelación inmediata del establecimiento de una base militar turca en territorio qatarí y la extradición de terroristas.
Además, los países árabes exigen a Qatar cortar todo vínculo con grupos vinculados con el extremismo como Hermandad Musulmana de Egipto, la milicia chiíta libanesa Hezbolá, así como con la red Al Qaeda y el extremista Estado Islámico (EI).
También piden que Qatar deje todos los medios de financiación a individuos, grupos u organizaciones designados como terroristas por las cuatro naciones, y entregar a “figuras terroristas”, fugitivos e individuos buscados en sus países de origen, congelar sus activos y proporcionar toda información sobre ellos.
Doha debe además negarse a naturalizar a los ciudadanos de los cuatro países y revocar la ciudadanía qatarí a todas aquellas personas que violen las leyes antiterroristas; y cesar contactos con la oposición política en Arabia Saudita, EAU, Egipto y Bahréin.
Los cuatro Estados árabes dieron un plazo de 10 días para que Qatar cumpla con todas esas exigencias, que incluyen el pago de una suma, no especificada, en compensación por “pérdida de vidas y otras pérdidas financieras causadas por las políticas de Qatar”.
El pliego de peticiones árabes fue rechazado por Qatar por considerarlas que “no son pedidos razonables o procesables, sino que intentan limitar su soberanía”, así como por Turquía que las califica como una violación al derecho internacional y su autonomía
En varios tuits emitidos la víspera, el ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin afirmó tajante que las “interferencias externas no resolverían el problema”, en clara alusión al despliegue de dos contingentes de tropas turcas, vehículos blindados y aviones cargados con suministro a Qatar.
«Algunas potencias regionales están equivocadas si piensan que interferir en la crisis la resolverá”, destacó Al-Khalifa .
En tanto, el canciller iraní, Mohamad Javad Zarif, instó este lunes a Europa a usar su influencia sobre Arabia Saudita y sus aliados árabes para promover el diálogo con Qatar y poner fin a la crisis diplomática.





