La justicia argentina comenzó hoy la indagatoria de los 17 detenidos en el marco de un operativo en el que se decomisaron dos toneladas de cocaína, cifra récord de este tipo de droga incautada en el país sudamericano.
El Ministerio de Seguridad informó que el cargamento tiene un valor de 60 millones de dólares y que los narcos pensaban sacarlo desde el Puerto de Bahía Blanca, una ciudad ubicada a 700 kilómetros al sur de Buenos Aires.
Los 17 detenidos, 13 argentinos y cuatro mexicanos, fueron arrestados el domingo pasado en el operativo “Bobinas blancas” que descubrió dos mil kilos de cocaína escondidas en ocho bobinas de acero que iban a ser enviadas como productos de exportación con destino a España.
El juez Adrián González Charvay interrogó este miércoles a Rodrigo Alexander Naged Ramírez, de 58 años; Max Rodríguez Córdova (45), Gilberto Acevedo Villanueva (28) y Jesús Madrigal Vargas (27), señalados como oriundos de Michoacán, México.
Además de los cuatro mexicanos, fueron detenidos 13 argentinos acusados de participar en alguna parte de la larga cadena delictiva que organizó el tráfico de la cocaína desde Bolivia, con escala en Chile y luego en la ciudad argentina de Mendoza hasta llegar a Bahía Blanca.
De acuerdo con las autoridades, los cuatro mexicanos llegaron al país sudamericano a fines del año pasado, pero mientras Acevedo Villanueva y Madrigal Vargas se instalaron en Bahía Blanca, Naged Ramírez y Rodríguez Córdova se radicaron en esta capital.
Hasta ahora, los investigadores creen que Naged Ramírez era el jefe de la banda, conclusión obtenida a partir de las más de 50 líneas telefónicas que fueron intervenidas desde principios de este año, además de espionaje fotográfico.
El secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, explicó que existe la sospecha de que los cuatro mexicanos pertenecen a algún cartel de Michoacán, pese a que Interpol no tenía pedidos de captura en su contra.
Una confusión similar ocurrió hace nueve años, cuando un grupo de mexicanos fue detenido en Buenos Aires por traficar efedrina y fabricar metanfetaminas, y se les identificó como miembros del inexistente “Cártel de Guanajuato”, porque eran oriundos de esa entidad mexicana.





