San Salvador.- El plan se pone en marcha cuando el novio y la novia dicen: “Sí, acepto”.
Es el día de su boda y nunca antes se han visto. Ella está ahí, vestida de blanco, para que los pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS13) no la maten; él, porque cree que se casará con una ciudadana de Estados Unidos para emigrar a aquel país de manera legal.
Días después del matrimonio, la novia volverá a una casa en la que otras salvadoreñas como ella sufren de explotación sexual y bajo amenazas de muerte son obligadas por pandilleros a formar parte de una inusual estructura criminal. El novio, en cambio, morirá.
Según las autoridades salvadoreñas, una nueva estructura criminal de las pandillas podría estar operando en el país. La bautizaron como las “viudas de negro” y dicen que podría ser una diversificación de sus actividades delictivas.
“Era una operación sofisticada y planificada”, dijo Violeta Olivares, jefa de la Unidad Especializada de Trata y Tráfico Ilegal de Personas de la Fiscalía General de la República, a la AP.
La noticia cobra aún más relevancia porque, según Olivares, “ésta es la primera vez que el gobierno detecta que las pandillas operan en la modalidad de trata de personas con matrimonios forzados”.





