ATLANTA (AP) — El plan del presidente Donald Trump de endurecer la aplicación de las leyes inmigratorias podría inundar con más gente un sistema de tribunales de inmigración que ya debe lidiar con una cantidad récord de casos, escasez de jueces y frecuentes averías burocráticas.
El gobierno se ha concentrado en la contratación de agentes para buscar detener gente que se encuentra en el país sin autorización, pero ha dicho poco sobre los tribunales.
El sistema cuenta con 58 tribunales en 27 estados y más de medio millón de casos pendientes. Los no ciudadanos que no están presos generalmente deben esperar dos años para que se resuelvan sus casos, a veces hasta cinco.
La jueza Dana Marks, de San Francisco, presidenta de la Asociación Nacional de Jueces de Inmigración, dice la acumulación de casos y la escasez de recursos son problemas que se remontan a al menos 10 años atrás.






