Ankara, Turquía.- Miles lloraron el domingo la muerte de las 95 víctimas del ataque más mortífero en años en Turquía, mientras inspectores estatales intentan identificar quién envió a los atacantes suicidas a una manifestación que promovía la paz con los rebeldes curdos del país.
El gobierno informó que los rebeldes curdos o milicianos del grupo Estado Islámico probablemente son los responsables, mientras que los dolientes acusaron al presidente Recep Tayyip Erdogan de fomentar la violencia para ganar votos para el partido gobernante.
Nadie se ha adjudicado responsabilidad por los ataques, pero son similares a un ataque suicida por el cual el gobierno culpó al grupo Estado Islámico, en donde murieron 33 turcos y activistas de la paz curdos cerca de un pueblo cercano a Siria en julio.
Los incidentes sucedieron horas antes de que los rebeldes curdos que luchan contra las fuerzas de seguridad turcas concluyeran sus planes de declarar un cese de fuego unilateral, para reducir tensiones previo a las elecciones del 1 de noviembre.
Los opositores culpan a las fuerzas de seguridad por no lograr proteger la manifestación para la paz. “El Estado, que obtiene información sobre el pájaro que vuela y de cada uno de sus aleteos, no fue capaz de evitar una masacre en Ankara”, declaró el copresidente del Partido Democrático de los Pueblos, Selahattin Demirtas, un partido procurdo.





