Pireo, Grecia.- Miles de migrantes llegaron al principal puerto de Grecia, cerca de Atenas, el jueves, mientras una de ellas recordó su peligrosa andadura desde Siria, esquivando a los armados guardas fronterizos turcos y pidiendo agua, comida y mantas durante su intento por alcanzar seguridad en Europa con su familia.
En los últimos meses, Grecia se ha visto sobrepasada por la cifra récord de migrantes que arriban a las costas de sus islas orientales en el mar Egeo, con más de 160.000 llegadas desde enero. En un intento por aliviar la superpoblación de las islas, el gobierno alquiló un transbordador para transportar a unos 2.500 migrantes al puerto de Pireo.
Vian Baker, una estudiante de 21 de la ciudad siria de Alepo, dijo que viajaba a Europa junto a su padre y su hermana para continuar sus estudios, que quedaron interrumpidos por la guerra que asola su país.
“No podíamos vivir allí. Bombas y guerra”, refirió Vian Baker tras desembarcar del ferry.
La joven describió un peligroso viaje de 15 días desde Alepo a Grecia durante el cual pasó seis horas escondida en el bosque en la frontera entre Siria y Turquía a la espera de encontrar una buena ocasión para cruzar por la noche, y después tuvo que esquivar a los guardas turcos que según dijo dispararon al aire. Desde Turquía, ella y su familia cruzaron a la pequeña isla griega de Leros en una travesía marítima de tres horas.
“Enfrentamos a la muerte”, dijo Baker agregando que, una vez en la isla, no había instalaciones para los recién llegados.
“Dormimos en la calle. No teníamos mantas. No teníamos nada. Ni agua. No sé qué contar. Pedimos agua, pedimos alimentos”, recordó.
El transbordador sirvió como centro de registro en la isla de Kos a principios de esta semana.
Partió de la localidad el miércoles con 1.300 migrantes a bordo y recogió a cientos más en las islas de Leros, Kalymnos y Lesbos.
La inmensa mayoría de los migrantes no quieren quedarse en el país, que atraviesa serios problemas económicos y tiene una tasa de paro que supera el 26%. Se dirigen al norte a través de los Balcanes hacia países más prósperos como Alemania, Holanda o los escandinavos.





