Un estadounidense que regresó de Cuba décadas después de haber desviado un avión a ese país fue sentenciado a 20 años de prisión en Estados Unidos pero tendrá la posibilidad de quedar en libertad bajo palabra antes de cumplir la sentencia.
El juez K. Michael Moore impuso el jueves la sentencia a William Potts Jr. por el secuestro en 1984 del avión que iba de Nueva York a Miami. Potts se declaró culpable.
La sentencia reconoce a Potts crédito por los 13 años que pasó encarcelado en Cuba, ya que tendrá la posibilidad de quedar en libertad bajo palabra después de siete años.
Potts se disculpó ante el tribunal y dijo que desde hacía mucho tiempo ya había dejado de ser el autoproclamado miliciano negro que amenazó a una azafata con una nota en la que dijo que destruiría el avión.





