Tres días después del atentado que arrancó la vida a tres personas y dejó casi 200 heridos, la confusión y la incertidumbre seguían reinando ayer en esta ciudad, en medio de una frenética lucha contrarreloj para detener a los responsables, a partir de pistas como un video que, al parecer, supone el primer gran avance en la investigación.
En medio de versiones encontradas, en las que los distintos medios se vieron atrapados, y en algunos casos obligados a desmentir supuestos arrestos, los responsables de las investigaciones se limitaron a confirmar que, poco a poco, el rompecabezas de las pesquisas ha comenzado a encajar para determinar quién o quiénes estuvieron tras el atentado.
Por el momento, las versiones de un video en el que aparece uno de los sospechosos sembrando una de las maletas presuntamente con una de las bombas caseras, ofrecían un primer atisbo esperanzador, aunque poco claro, sobre el alcance de los progresos obtenidos antes de que el presidente Barack Obama visite hoy la escena del crimen para participar en un servicio interreligioso.
Según la CBS, la imagen de una cámara de seguridad en la tienda Lord&Taylor, justo frente al lugar de la segunda explosión, marcó como sospechoso a un hombre que en el momento del atentado llevaba una gorra blanca, sudadera gris y chaqueta negra. Además del video está el hallazgo de las piezas retorcidas de una olla de presión y los restos de clavos y perdigones arrancados de la piel de varias víctimas, que se han convertido en el punto de partida de una investigación que, según distintas fuentes cercanas al caso, “han producido avances sustanciales”.
Un funcionario confirmó a la agencia Associated Press que se encontró lo que parece un trozo de circuito del detonador y la CNN dijo que los investigadores hallaron en la azotea de un edificio cercano al sitio de una de las explosiones la tapa de una olla a presión, que según investigadores sería de la marca española Fagor. A pesar de estos avances, sorprendía ayer la suspensión hasta nuevo aviso de la conferencia de prensa anunciada por el máximo responsable a cargo de la investigación, Richard DesLauries.
Según la recomposición de la escena que ofrecieron medios como la agencia AP y la cadena CNN, citando a fuentes en las agencias federales, el retraso en la información está relacionado con las imágenes y fotos obtenidas en las últimas horas, en las que aparece un sospechoso de sembrar una de las maletas en la recta final del maratón, de quien no se tiene su nombre todavía. En un primer momento, varios medios dijeron que se había producido una detención. Pero la información fue desmentida posteriormente.
El atentado de Boston es uno de los más documentados en la historia reciente. Con más de 500 mil visitantes que utilizaron sus cámaras de video y fotografía o sus teléfonos celulares, la recomposición de la escena a partir de ese material, a cargo de los técnicos del FBI, ha hecho posibles “avances sustanciales”, que han coincidido con el nerviosismo y la aprehensión de los servicios de inteligencia y de seguridad que ayer mismo desalojaban una corte federal y un hospital, sin ofrecer ninguna explicación.
Mientras tanto, por las calles de Boston, miles de policías, guardias civiles y elementos del servicio secreto patrullan las 24 horas.





