
Cuernavaca, Mor.- El Plan Integral Morelos (PIM) —que considera una planta termoeléctrica, un gasoducto y una acueducto— fue impugnado mediante 17 amparos ante la justicia federal, pero actualmente quedan cinco procesos y sólo en uno de ellos los promotores del recurso obtuvieron la suspensión definitiva.
Así lo informó el secretario de Gobierno, Pablo Ojeda Cárdenas, en su comparecencia ante Comisiones del Congreso de Morelos, por la glosa del primer informe de gobierno; ahí dijo que cada uno de los amparos tiene diferentes efectos y están promovidos por ejidatarios de la zona.
Precisó que el gobierno de la República mantiene diálogo y atiende las preocupaciones de los grupos que recurrieron a la justicia federal.
Los recursos promovidos en juzgados de distrito de Morelos, explicó Ojeda Cárdenas, tienen como preocupación el caudal del río Cuautla: los ejidatarios de la zona oriente acusan que la termoeléctrica usará el agua de ese río para su operación.
Por separado gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo pidió a los grupos que se oponen a la termoeléctrica respetar la decisión de la mayoría que votó por el sí en la consulta ciudadana, que tuvo lugar el fin de semana pasado.
“Estamos en la mejor disposición de escuchar y si la termoeléctrica no es de beneficio para la gente pues que no vaya”, dijo.





