Rumbo a la elección próximo primero de julio, ocho poblaciones pertenecientes a cuatro regiones purépechas de Michoacán informaron al Instituto Nacional Electoral (INE) que no permitirán la instalación de casillas electorales en sus comunidades.
Aranza, Zopoco, Santa Fe de la Laguna, Sevina, Urapicho, San Felipe de los Herreros, San Benito y Cocucho son las comunidades que hasta al momento han confirmado que harán la prohibición, aunque se espera que sumen más de 30.
Los partidos políticos –acusaron los indígenas– dividen a las comunidades, no les entregan directamente el presupuesto que como comunidad indígena les corresponde, además de que los discriminan políticamente.
Durante una asamblea que se llevó a acabo el 9 de abril pasado, el Concejo Supremo Indígena de Michoacán tomó la decisión con la premisa de que los integrantes de su comunidad no fueron incluidos en las planillas del ayuntamiento.
“Los candidatos únicamente generan problemas y divisionismo en la comunidad y más aún durante su periodo de Gobierno. [Tampoco] aplican el presupuesto que corresponde a la comunidad, de acuerdo con el porcentaje de la población”.





