El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) denunció que «paramilitares» atacaron a indígenas bases de apoyo zapatistas de la comunidad El Rosario, en la demarcación autónoma San Manuel, del municipio de Ocosingo, donde se invaden tierras «recuperadas», luego del alzamiento armado de 1994.
En un comunicado, el Subcomandante Moisés adjuntó la denuncia de la Junta de Buen Gobierno (JBG) El camino del Futuro, asentada en la comunidad La Garrucha (Ocosingo), que advirtió que el 24 de junio «28 paramilitares del barrio Chiquinibal, perteneciente al ejido Pojkol- de los cuales, 8 portaban armas de fuego calibre 22- llegaron a El Rosario» a agredir a las bases zapatistas.
La JBG precisó que en el Rosario viven también «los 21 paramilitares que son apoyados por ese grupo de 28 paramilitares Pojkol que se encuentran invadiendo nuestra tierra recuperada».
Una hora después «llegó una camioneta marca Ram, blanca, sin placas de circulación con un ingeniero y el ranchero Guadalupe Flores, que vive en Ocosingo, quien era dueño del terreno antes de 1994.
Ambos se reunieron con «los 28 paramilitares de Pojkcol y los 21 paramilitares de El Rosario junto con el ranchero y el ingeniero»; después empezaron a medir el terreno, supuestamente para construir un templo y viviendas.
Luego, Flores entregó unos documentos al presunto grupo paramilitar, un supuesto plano del terreno recuperado, señaló.
La Junta de Buen Gobierno denunció además que se realizaron disparos en la casa de un campesino base de apoyo, después destruyeron la vivienda de otro indígena, a quien robaron sus pertenencias, las cuales subieron a la camioneta del supuesto ingeniero y las llevaron a Pojkol, a donde regresaron «los 28 paramilitares».
Los rebeldes indígenas indicaron que tanto el presunto ingeniero y a Flores son asesores de «los paramilitares».
Abundaron que el mismo «grupo paramilitar» ha realizado otras acciones violentas contra las bases zapatistas, como la de agosto pasado cuando destruyeron viviendas, la tienda colectiva, mataron un toro semental y fumigaron con herbicida el potrero.
El 10 de mayo llegaron a El Rosario, y Andrés, uno los presuntos paramilitares «le disparó una niña base de apoyo zapatista».





