La toma del Zócalo en el marco del informe presidencial como núcleo de las protestas contra el gobierno en los últimos 10 años se remonta a la izquierda o a grupos ligados a ésta.
En 2004, durante el VI informe del entonces presidente Vicente Fox, un grupo de personas afines al otrora jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, pintaron con cal el símbolo del sol azteca y las letras «AMLO», que identifican al tabasqueño.
A pesar de que en 2005 se dio el desafuero de López Obrador, el 1 de septiembre de ese año no hubo plantón ni protestas destacables en el Zócalo.
Sin embargo, un año después, la principal plaza del país vivió una manifestación multitudinaria que se prolongó por 48 días.
El 31 de julio de 2006, días antes del último informe presidencial de Vicente Fox, López Obrador pidió en el Zócalo capitalino a sus simpatizantes instalar un plantón de Paseo de la Reforma a esa plaza en protesta, mientras se contaban los votos electorales del 1 de julio, cuando disputó la Presidencia junto con Felipe Calderón.
A partir de ese momento, el Zócalo se convirtió en el bastión preferido para mostrar «músculo político» y ejercer presión, como ahora lo hace la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
Debido al plantón de 2006, el más prolongado realizado en el Zócalo, Vicente Fox tampoco pudo dar el Grito de Independencia en ese espacio. El ex presidente acudió a Dolores, Guanajuato, ante el boicot que los simpatizantes de López Obrador instalaron.
Para 2007, ya con Felipe Calderón instalado en el poder Ejecutivo, de nueva cuenta los simpatizantes del perredista volvieron a instalarse en el Zócalo para protestar en el marco de su primer informe presidencial, aunque se instaló un cerco policiaco en torno al Zócalo.
De 2008 a 2011, las manifestaciones por el Informe bajaron de nivel. Pero en 2012, el 1 de septiembre de 2012, integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) decidieron plantarse en la plancha del Zócalo.
Los electricistas afectaron parcialmente el desarrollo del 30 Maratón Internacional de la Ciudad de México, que se celebraría en la capital y «rompieron» con el Gobierno del Distrito Federal por ese hecho.
Sin embargo, el ex jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, negoció el retiro del SME del Zócalo para las fiestas patrias.
En el Zócalo, -aunque se difiere en las cifras- el récord en materia política lo tiene Andrés Manuel López Obrador, cuando, según datos de la policía capitalina, se congregaron un millón de personas en el Zócalo el 7 de abril, día del desafuero del tabasqueño en la Cámara de Diputados.
En los espectáculos, el cantante pop Justin Bieber se lleva el récord de 215 mil fanáticas reunidas en la máxima plaza del país.
El Zócalo ha sido testigo de manifestaciones de todos los colores políticos, desde el priísmo en su esplendor, pasando por las protestas de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, la caravana zapatista en 2001, las protestas lopezobradoristas, las llamadas «marchas por la Paz» y hasta las consignas de los maestros, electricistas y toda clase de inconformes.





