Tras las indagatorias que realiza la Procuraduría de Justicia de Guerrero por el asesinato del empresario belga, Jan Sarens, el sábado pasado en la zona Diamante de Acapulco, el consorcio de grúas que él encabezaba en México reveló un conflicto legal donde el dueño habría recibido amenazas de muerte.
El portal Sarens Group emitió un comunicado donde detalla que la empresa, poco después de iniciar actividades en México, fue víctima de un fraude por parte de su socio Grúas Ojeda, conflicto que dio a una larga lucha legal y que concluyó a favor de Sarens, aunque la sentencia no se cumplió.
Posteriormente la empresa belga en México recuperó parte de lo perdido y comenzó su crecimiento al adquirir unas 50 grúas y tener unos 200 empleados, detalla el texto.
“En esta situación las amenazas de muerte han sido realizadas contra el Sr. Sarens y el director de la asociación de grupo mexicano” dice el comunicado.
El texto señala que la familia Sarens y el Grupo Sarens va a insistir con los locales y las autoridades belgas para rastrear los culpables de este acto condenable y para que investiguen los motivos.
A pesar de que el Grupo Sarens fue notificado que ganó el juicio contra Grúas Ojeda el acuerdo de pago aún no se ha cumplido.





