La directora general de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), Paloma Silva de Anzorena, dijo que en lo que va de la actual administración el costo del financiamiento para la edificación registra una reducción de 1.6 puntos porcentuales.
Durante su participación en el foro que organiza Foreign Affairs en Nueva York, explicó que de diciembre de 2012 a marzo de este año, la tasa de interés para que los desarrolladores construyeran vivienda pasó de 8.9 a 7.3 por ciento.
“La estabilidad macroeconómica durante la actual administración ha sido propicia para la reducción del costo del financiamiento de desarrolladores que usan créditos de diversos intermediarios para la construcción de vivienda”.
De igual forma, indica, para ello se promueve el acceso a diferentes empresarios, lo que ha permitido una mayor diversificación, pues ya «no queríamos tener cuatro empresas produciendo 40 por ciento de las soluciones de vivienda o dos bancos dando todo el financiamiento”.
En ese sentido, sostuvo que el número de empresas desarrolladoras que se inscriben cada año en el Registro Único de Vivienda (RUV) aumentó 21 por ciento durante los primeros tres años de la actual administración, en comparación con el periodo 2007-2009.
Asimismo, existen cuatro nuevas empresas listadas en el mercado accionario, que aprendieron de la pasada crisis en el sector y han desarrollado un modelo de negocio basado en la generación de valor, más que en el volumen de producción.
Este conjunto de condiciones ha sido clave para incentivar el retorno del financiamiento a los desarrolladores y la oferta de vivienda en país, lo cual se refleja en el aumento en la inversión total en el sector, de 370 mil millones de pesos, en 2014, a 450 mil millones de pesos al cierre de este año.
Al foro también asistió la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles, quien destacó que uno de los retos de la urbanización es la creación de ciudades verdes, compactas, seguras e incluyentes.
Para ello, explica que es necesario plantear una reforma urbana acorde con este siglo, ya que en México la legislación en la materia tiene 40 años de antigüedad, en donde se aborden temas como el desarrollo metropolitano y el uso ordenado del suelo.
«Se trata de generar ciudades compactas en donde en un espacio limitado la gente realice sus actividades, pueda disfrutar de su tiempo y no sea como muchas de las ciudades en México, en las que trabajas en un lado y vives en otro», apunta.
De igual forma, añade que se debe impulsar el uso del transporte masivo, pues se han construido ciudades para el automóvil y «muchos segundos pisos, cuando en el mundo se están quitando y los recursos se dirigen a la lógica peatonal o al uso de la bicicleta».





