
Los Ángeles. – El pianista, compositor y director de orquesta Andre Previn, cuya vasta carrera lo llevó a los mundos de Hollywood, el jazz y la música clásica rechazando siempre que su trabajo más popular le restara peso a su talla, falleció ayer. Tenía 89 años.
Su mánager Linda Petrikova dijo que Previn murió en su casa en Manhattan.
Su exesposa Mia Farrow tuiteó: “Nos vemos en la mañana mi amado amigo. Que descanses en gloriosas sinfonías”.
Previn era un niño prodigio cuya familia huyó de la Alemania nazi. Cuando era adolescente encontró trabajo como compositor y arreglista, haciendo obras a destajo para Hollywood, la mayoría de las veces con MGM, lo que le llevó a ganar cuatro premios Oscar por su orquestación de musicales como “My Fair Lady” (“Mi bella dama”) de 1964. Previn abandonó eventualmente Hollywood por una carrera como director clásico. Fue nombrado director musical de la Orquesta Sinfónica de Houston en 1967, dirigió orquestas tan renombradas como la Filarmónica de Los Angeles y la Filarmónica Real de Londres. En 1998, su ópera basada en “A Streetcar Named Desire” (“Un tranvía llamado deseo”) se estrenó en la Ópera de San Francisco.
TRAYECTORIA
A lo largo de su trayectoria siguió con un pie dentro del jazz. “Nunca cambio conscientemente de velocidad cuando toco jazz o música clásica”, dijo una vez. “Todo es música”. Podría decirse que nadie se desempeñaba a tan alto nivel en tantos géneros distintos de la música contemporánea. Pero la versatilidad de Previn tenía un precio.
“Los críticos musicales lo han dejado bastante claro”, dijo una vez. “Que cualquier compositor que haya contribuido a un tintineo de cuatro barras para una película sería considerado como ‘compositor de Hollywood’ a partir de entonces, incluso si el resto de su producción consistiera únicamente de sonatas litúrgicas para órgano”.





