
Los Ángeles. – Hace ya 15 años que se estrenó “Love Actually”. En aquella comedia romántica, Hugh Grant daba vida al Primer Ministro. En el filme, durante una visita del Presidente de los Estados Unidos (Thornton), David, el mandatario inglés, admiraba lo atractivo que era su homólogo mientras él “cada vez se iba pareciendo más a su tía Mildred”. Y es que el tiempo pasa, no sólo para los personajes, también para los actores.
Ahora Hugh no está para mover las caderas por Downing Street. El actor cumplió 58 años en septiembre pasado y los papeles que tiene ahora distan mucho de aquel patoso encantador de las comedias tipo “Notting Hill” o “Cuatro bodas y un funeral”’.
Los dos últimos proyectos a lo que se enfrenó distan mucho de aquella imagen. Uno es “Paddington 2”, donde es un actor muy narcisista, y el otro es “A Very English Scanda”’, miniserie de Amazon Video, en la que se mete en la piel del político Jeremy Thorpe, líder del Partido Liberal, que en los 60 fue procesado por intento de homicidio.
Tal como declara, llegó a ambos proyectos por accidente. “La mejor respuesta sería que quería hacer dos papeles cómicos en los que intento matar a Ben Whishaw”, bromea.
Grant se mostró sincero en entrevista, en la que aseguró que los papeles que le han ido ofreciendo han cambiado mucho desde que “se hizo viejo y feo”. “No me suelen ofrecer protagonistas, y doy gracias a Dios por ello”, confiesa el actor, aunque el rol de Thorpe en “A Very English Scandal” le encantó y lo quiso hacer. Cuando le preguntan si ya ha acabado con roles protagonistas y piensa convertirse en un actor de género, el protagonista de “Notting Hill” responde:
“La cuestión es si lo voy a disfrutar. Lo que me hace volver al principio de cualquier impulso que tenía al actuar: de niño hacía voces tontas e imitaciones de profesores, tías y tíos, y solo estaba alardeando. Era simplemente: ‘Mira este personaje. ¿No es divertido ser él?” Eso es lo que me gusta hacer ahora. No estoy interesado en predicar a la gente o en la actuación como una forma de terapia. Tiene que ser un entretenimiento”.





