Ciudad de México.- Año con año estrellas nacen, otras mueren y unas más pasan al olvido. Entre todas ellas, una que quizá siempre se ha mantenido destellante es Meryl Streep.
Es de las pocas personalidades que cada año se pasea por las alfombras rojas de todos los festivales y entregas de premios en los que compite o presenta algún nuevo trabajo cinematográfico.
Si mañana la actriz originaria de New Jersey decidiera retirarse de la actuación, pasaría como una de las personalidades más destacadas del cine.
Su caso es particular, su filmografía es excepcional e incluso se le reconoce por alzar la voz a favor de sueldos igualitarios entre mujeres y hombres. Hasta ahora ningún actor ha logrado igualar sus reconocimientos. Es la actriz más nominada a los Oscares, ya que sus competidores más cercanos son Katharine Hepburn con 12 y Jack Nicholson con el mismo número.
Este 2017 Meryl consiguió su nominación número 20 y al parecer no será la última.
Los reconocimientos por parte de la Academia le llegaron casi a la par que comenzó su carrera. La primera postulación la obtuvo en 1978 con el largometraje The Deer Hunter, que fue apenas el segundo que realizó tras sus debut un año antes en la película “Julia”.
En este filme, Meryl interpretaba a la novia de Nick, personaje a cargo de Christopher Walken, en una historia que se desarrolla en el marco de la Guerra de Vietnam.
Tras la nominación -que quedó en eso- la relación de amor entre Streep y la Academia comenzó.
Hasta ahora, de las 20 postulaciones que ha tenido sólo se ha llevado tres estatuillas, la primera en 1979 con “Kramer vs Kramer”; la segunda dos años después con “La decisión de Sophie” en la categoría de Actriz de Reparto, y la última, hasta ahora, por su rol protagónico en la biopic “La Dama de Hierro”, de 2011.





