Toshiba anunció hoy que acordó la venta de su división de chips de memoria con un consorcio liderado por el fondo de inversiones estadunidense Bain Capital que asciende a dos billones de yenes (17.8 mil millones de dólares).
El consorcio encabezado por Bain también incluye el fabricante coreano SK Hynix, así como Dell Inc, Seagate Technology Plc y Kingston Technology.
La empresa firmó el 13 de septiembre un memorando de entendimiento no vinculante con el grupo liderado por Bain con la intención de llegar a un acuerdo a finales de septiembre, al que se opuso Western Digital, uno de los socios del conglomerado japonés.
Toshiba pone fin a un prolongado y complejo proceso de licitación y dando un paso importante hacia la reestructuración.
Se trata de una división que apuesta por la fabricación de chips de memoria flash que se utilizan en millones de smartphones y dispositivos digitales.
El conglomerado de tecnología japonesa anunció la semana pasada que estaba vendiendo Toshiba Memory Corp. al consorcio liderado por el fondo de inversión Bain Capital, al rechazar una contraoferta de su pareja de mucho tiempo Western Digital.
Con la venta de su negocio de chips, Toshiba pretende cubrir enormes pérdidas sufridas por la quiebra en Estados Unidos de su negocio de energía nuclear (Westinhouse) y aumentar su capacidad financiera.
«Toshiba tiene la intención de cerrar (el acuerdo) a finales de marzo de 2018,» reportó la compañía en un comunicado publicado este jueves.
Se espera que la venta aumente la capacidad financiera de la empresa por unos 740 mil millones de yenes después de impuestos y ayudar a aligerar el exceso de pasivos, reportó la agencia japonesa de noticias Kyodo.
La venta de la unidad, el segundo productor más grande de chips NAND, fue acordada la semana pasada, pero su firma se retrasó porque el miembro del consorcio Apple exigió nuevos términos sobre el suministro de chips a cambio de fondos.
Toshiba señaló el mes pasado que su patrimonio tuvo una caída neta de 552.9 mil millones de yenes a finales del año fiscal 2016, y registró una pérdida anual récord de 965.66 mil millones de yenes, el más grande de la historia para un fabricante japonés.
Las ventas se produjo después de que el consorcio consideraba una oferta de última hora por un grupo dirigido por Western Digital, el copropietario de la planta de memoria flash Yokkaichi de Toshiba en el centro de Japón.
Western Digital ha demandado a Toshiba en los tribunales reclamando que la venta de la unidad de chip sin su consentimiento violaría su contrato de partcipación conjunta.
Toshiba es el segundo mayor fabricante de chips de memoria detrás del líder de la industria mundial en ese rubro, Samsung Electronics, de Corea del Sur.
En virtud de este acuerdo, Toshiba mantendrá el control del 40.2 por su ciento de la filial tras su venta al consorcio, en el que también participan las estadunidenses Apple y Dell, informó la empresa japonesa.





