La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos aprobó la primera píldora para aumentar el deseo sexual en las mujeres en medio de opiniones encontradas del público y de expertos.
La píldora Flibanserin, producida por la farmacéutica Sprout, se recomendará a las mujeres que están en la etapa premenopáusica con el nombre comercial de Addyi, a partir del último trimestre de 2015.
La llamada “viagra rosa”, es un medicamento no hormonal que cambia el balance en el cerebro de algunos neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, a diferencia del medicamento recetado para corregir la disfunción sexual masculina que actúa en el flujo sanguíneo genital.
La compañía advirtió que el uso de flibanserin está contraindicado para mujeres que consumen bebidas alcohólicas, porque aumenta el riego de sufrir severa presión baja y paro cardíaco.
“Yo no quiero tomarla, no creo que sea algo que todas necesitamos o que cada estadunidense necesita para su sexualidad. Creo que los efectos secundarios son increíblemente severos para el cuerpo”, dijo a Notimex, Mary Gutman, residente en la capital estadunidense.
Lidia Somerset, de 45 años, opinó que las mujeres debería usar medios holísticos naturales, como el ejercicio y una buena alimentación, “no creo que sea una buena idea usar pastillas así, para aumentar la sexualidad o el deseo sexual”.
Otras estadunidense, que pidieron permanecer en anonimato, se pronunciaron a favor del nuevo medicamento porque dijeron, llega 17 años después del Viagra y ofrece una opción a la disfunción sexual femenina hasta ahora desatendida.
Un estudio clínico en Estados Unidos reveló que una de cada 10 mujeres padecen del llamado trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH), definido como la ausencia persistente por meses o años de pensamientos, fantasías o respuesta sexuales o disposición para involucrarse en actividad sexual.
La FDA señaló que Addyi fue aprobado para mujeres cuya pérdida del deseo sexual les provoca angustia severa y dificultades interpersonales, pero no es resultado de una enfermedad o padecimiento psiquiátrico, de problemas de relación o de efectos colaterales de otros medicamentos.
“La aprobación de Addyi representa un avance significativo para las mujeres, yo tendría una opción que ofrecerles en el tratamiento de trastorno del deseo sexual hipoactivo”, indicó la doctora Anita Clayton, directora interina del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento Neuronal de la Universidad de Virginia.
Expertos señalaron que la “pastilla rosa” tiene una mínima acción para incrementar la libido femenina y cuestionaron sus efectos secundarios que incluyen presión arterial baja, náuseas, desmayos, mareos y somnolencia.
Las pruebas clínicas mostraron que el medicamento sólo ayudó al 10 por ciento de las pacientes en comparación con las que tomaron placebos y el número de eventos sexuales satisfactorios reportados, se incrementó de dos o tres mensuales, a 0.5 o uno en el mismo periodo.
Los escépticos señalaron que la farmacéutica incluyó en su campaña publicitaria al movimiento femenino e incluso pagó a una renombrada feminista estadunidense para presionar la aprobación de la “pastilla rosa” por la FDA.
Tras la autorización de la agencia federal, la farmacéutica canadiense Valeant adquirió por mil millones de dólares a Sprout, que desde 2011 ha invertido 100 millones de dólares en buscar la aprobación de Addyi.
El director de Valeant, Mike Pearson, dijo a la cadena CNBC que prevé ventas anuales de cientos de millones de dólares, pero con “la esperanza de que serán miles de millones”.
Los laboratorios Pfizer productores del Viagra llegaron a vender dos mil millones de dólares anuales en su punto más alto.
El medicamento fue aprobado para mujeres premenopáusicas, sin embargo Valeant aún tiene que obtener la autorización para su uso en mujeres después de la menopausia, así como para ser comercializado en otros países.





