
Los niños son especialistas en aceptar críticas, pedir perdón y reconocer errores
En ocasiones hemos escuchado como un adulto se quejaba de sus responsabilidades y obligaciones como tal y cómo le gustaría volver a ser a un niño.
No sé si será tu caso, pero, te invito a revivir esa experiencia a través de los ojos de tus hijos: ¿Qué cosas puede enseñarte tu hijo para adaptarlas a tu vida adulta?.
Aquí una mini lista con algunas cosas que los padres aprenden cada día de los niños.
SENTIMIENTOS
Debe siempre encantarte cuando tu hijo emplea la asertividad para decir lo que siente y quiere.
Cuando dice NO, sin herir a los demás.
¡¡Mucho que aprender de ellos!! ¿Te imaginas haciendo esto con tu jefe?,
¿Con tu madre?, ¿Con tu pareja? O simplemente, reconociéndolo en ti.
VALORES
Los niños son especialistas en aceptar críticas, pedir perdón, reconocer errores y de hacerse responsables de lo que han hecho.
MOTIVACIÓN
Los niños también están llenos de motivación y ganas de descubrir cosas nuevas, ¡para ellos el mundo está lleno de cosas asombrosas!.
Sigue su ejemplo, no tengas miedo a explorar y mira las cosas como si fuera la primera vez que las vieras.
¿Qué más cosas podemos los padres aprender cada día de los niños?.
PACIENCIA
Aprendo a ser paciente, a no querer las cosas ya, a disfrutar de cada cosa que hacía y a vivirla con intensidad.
Los niños para eso ¡son grandes maestros!.
Solo tienes que observar cómo juegan.
SUEÑOS
Aprendo cada día a perseguir mis sueños y a hacerlos realidad.
¿Recuerdas cuando tu hijo aprendió a andar?.
Se caía y lo volvías a poner de pie, aprendiendo de la constancia y el tesón por seguir adelante.
Sigue aplicándolo a tu vida ahora.
Si te caes, ¡levántate!
IMAGEN
Aprendo a no darle tanta importancia a la imagen, a estar más por lo que hago y menos por si llevo el pantalón o la camiseta adecuada.
Aprendo que la mejor ropa está en mirar a los ojos y prestar atención a sus palabras y a sus risas.
No te preocupes si haces el ridículo.
LIBERTAD
Aprendo de la libertad, de sentir y de decir en cada momento lo que me viene a la cabeza: sin filtros, sin miedo, sin rodeos.
Y si no, pídele a tu hijo un beso cuando esté súper concentrado en su juego o estudios, y verás lo que te dice.
LÍMITES
Aprendo a no creer a pies juntitas cosas que no me dejan progresar o evolucionar y que me limitan. Prueba a decirle a tu hijo que no puede conseguir algo, ¿cómo reacciona?.
Nos sorprende su empeño para lograr cosas, así que intenta ser más flexible y adaptable contigo mismo, porque recuerda que tus barreras, ¡están en tu mente!
ATREVIMIENTO
Aprendo a ser más atrevida, ¡a pasar a la acción!.
A no pensar tanto en lo que dirán los demás, si no a pensar en lo que yo misma me voy a decir y, sobre todo, en lo que le voy a contar a mi hijo.
Deja de preconcebir ideas y olvida los prejuicios. ¿No te das cuenta de que estás lleno de oportunidades?
EMOCIONES
Aprendo a emocionarme, a apasionarme y a sentir mi corazón más vivo que nunca.
Nuestros hijos son especialista en esto, ¡son pura emoción!.
Por favor, suelta tu escudo emocional protector y dile “te quiero” cada vez que puedas.
Reconoce tu vulnerabilidad, ¡esto sí que es de valientes!, y pon el corazón en lo que hagas.
DISFRUTAR
Aprendo a disfrutar de la naturaleza, la belleza o las cosas mínimas, porque nuestros hijos en la sencillez encuentran la distracción y ponen la atención.
¡Y esto les hace ser creativos e innovadores!.
EXCELENCIA
Aprendo a dar lo máximo de mí e intentar alcanzar la excelencia, ¡haga lo que haga!.
Actividades extra escolares que levantan pasiones y sacan de ellos un potencial, que, de otra manera, no saldría.
¡¡Encuentra tu actividad!!





