
Todos recordamos haber escuchados frases a los mayores, las abuelas, las madres, las vecinas, que por unas cosas o por otras se nos han quedado grabadas
Muchas veces no nos damos cuenta de la importancia que tiene lo que escuchamos alrededor.
COSTUMBRES
Las costumbres son como carpetas con información que se graban en nuestro cerebro y las tenemos ahí para siempre de forma que nuestro ordenador central las utiliza cuando son necesarias.
FRASES
Esto mismo sucede con aquellas frases que hemos escuchado a nuestros padres; cuando pasamos nosotros a ese momento de nuestra vida le damos la interpretación que se merece.
Muchas de ellas forman parte de la sabiduría popular, de esa parte de la educación que vamos adquiriendo de forma subliminal y que luego nos es tan válida.
CRIANZA
Muchos nos criamos escuchando frases como “mientras vivas en esta casa harás lo que yo te diga” y diciendo otras como “mis padres no me escuchan”
o “siempre estás en contra de lo que yo digo”.
EMPATÍA
Hay frases que decíamos cuando éramos adolescentes que vamos a escuchar ahora como padres.
Esto es una gran ventaja ya que supone que conocemos algo porque ya lo hemos vivido, lo que nos permitirá utilizar correctamente nuestras armas y empatizar con esa etapa tan complicada que es la adolescencia.
INCOMPRENSIÓN
Qué sienten los adolescentes
Es importante que conectemos con cómo nos sentíamos cuando decíamos esas frases en nuestra etapa de adolescentes.
Cerremos los ojos por uno segundos, repitamos una de esas frases y tratemos de sentir lo que sentíamos en ese momento.
¿Que ha pasado? ¿Verdad que volvemos a sentir esa emoción de incomprensión que sentíamos entonces?.
RAZÓN
Nuestros padres no nos escuchaban, siempre querían llevar la razón, no entendían lo que era importante para nosotros.
Muchos nos damos cuenta cuando somos adultos de que nuestros padres lo hicieron lo mejor que supieron, eligiendo lo mejor que les enseñaron.
EMPATÍA
Cuando somos adolescentes sentimos que nuestros padres siempre están en contra de lo que decimos, pero al llegar a la edad adulta podemos llegar a empatizar con lo que ellos sentían, con el miedo que podían sentir al enfrentarse a lo desconocido, a ese mundo que le planteaba un adolescente queriendo ser él mismo.
OBJETIVO
Porque ese es uno de los principales objetivos de los adolescentes: Hacerse uno mismo, convertirse en esa persona que comete un error y aprende de él, que quiere descubrir por él mismo cosas nuevas, diferentes formas de hacerlo.





