
No solo la tila, la melisa o la valeriana ayudan a calmarte.
Hay otras, quizá menos usadas, que también cuentan con propiedades relajantes y que combaten el temido cortisol, la hormona del estrés, aportan vitalidad y reequilibran el organismo cuando se enfrenta a épocas de más nerviosismo y ansiedad.
Son plantas medicinales conocidas como “adaptógenas”, un grupo de hierbas, raíces y hongos que se adaptan a las necesidades del organismo.
PROPIEDADES TERAPÉUTICAS
Aquí te explicamos sus propiedades terapéuticas y ofrecerte algunas ideas para utilizarlas en cocina o como infusión. A continuación, te contamos los beneficios de algunas de ellas.
PATOLOGÍA
Es importante, no obstante, que consultes con un médico o con tu farmacéutico si vas a consumir cualquier planta medicinal.
Recuerda que natural no significa inocuo y que pueden tener efectos secundarios indeseados o estar contraindicadas si sufres
alguna patología.
DEFENSAS BAJAS
Existen muchas variedades de albahaca sagrada, la que más propiedades medicinales tiene es la variedad Rama (Ocimum sanctum).
Es rica en vitaminas A y C, y minerales como el calcio, hierro, selenio y zinc.
En medicina ayurvédica se considera rayasana, que significa en sánscrito “camino de la esencia”. Se cree que alimenta y armoniza el espíritu.
De ahí que se le atribuyan propiedades contra el estrés.
JENGIBRE
Según explica la naturópata, el jengibre se ha usado durante siglos en la medicina china y en la ayurvédica.
De hecho, en esta última se la conoce como la hierba universal o “la gran cura”.
Cuando hay estrés y ansiedad, esta planta calma el sistema nervioso, lo revitaliza y lo refuerza. También es muy rica en vitamina C, y contiene minerales como el calcio, zinc, fósforo. Se le atribuyen propiedades antieméticas, combate las náuseas y los vómitos.





