Chayo Sánchez de Celis festejó su cumpleaños con una agradable reunión sorpresa, que le organizó su familia.
Juan Manuel Celis Cisneros, apoyado por sus hijos: Gonzalo, Ale y Paola Celis, prepararon los detalles de la celebración.
Cuando Chayo, llegó al Club Libanés Potosino, acompañada de su esposo, se llevó una
agradable sorpresa.
Sus nietos, la esperaban para llevarla a la convivencia que le ofrecieron, al festejar otro año de vida.
Ahí, se encontraban su mamá, Pitsai Leal de Sánchez, sus hermanas Sofía, Eugenia y Guadalupe, como sus amigas más cercanas.
Una prolongada ovación y múltiples abrazos, emocionados a Chayo; para enseguida disfrutar una estupenda comida.
Chayo Sánchez de Celis, posee carisma y generosidad, que se refleja en su sonrisa y alegría por la vida.
El día de su cumpleaños; las emociones iniciaron a temprana hora.
Juan Manuel Celis Cisneros, felicitó a su esposa, a quien le deseo lo mejor.
Enseguida, recibió parabienes de sus hijos: Gonzalo Celis Sánchez y Rocío Rubio de Celis; Javier Castro y Ale Celis de Castro y Paola Celis Sánchez.
Los nietos de Chayo, felicitaron a su abuelita, a quien le entregaron algunos obsequios y le reiteraron cuánto la quieren, admiran y respetan.
La celebración, siguió con su mamá, Pitsai Leal de Sánchez, quien le ofreció un almuerzo, al que llegaron sus hermanas Sofía, Eugenia
y Guadalupe.
Así, entre las anécdotas por su aniversario de vida y la calidez de la charla, transcurrió una mañana, que resultó especial para Chayo.
A la hora de la comida, Juan Manuel Celis invitó a su esposa a comer; llegaron al Club Libanés Potosino, donde ya se encontraban sus seres queridos y amigas, para ofrecerle una
agradable sorpresa.
¡Y vaya que resultó así!
Ahí, los nietos de Chayo, le dieron la bienvenida y la abrazaron, para enseguida, llevarla a la terraza del Club, donde prolongados aplausos de las invitadas, la emocionaron, aún más.
En los días previos, Juan Manuel y sus hijos, organizaron la celebración, que resultó de buen gusto y con atractivos especiales.
Ellas, disfrutaron la estupenda comida; con música apropiada, las “Mañanitas”, adecuadas y, después, a seguir la fiesta, con el casino que agradó a las damas.
Al final, Chayo, les expresó su cariño y les reafirmó a cada una de ellas, la amistad y respeto que les tiene.
Un día, cálido y agradable, para recordar.
Enhorabuena Chayo!





