En las últimas dos o tres semanas, se han logrado reunificar alrededor de 100 niños con sus familias, reveló Gustavo García Siller, arzobispo de la Arquidiócesis de San Antonio, Texas, Estados Unidos.
El jerarca católico comunicó que la cifra es muy baja, si se toma en cuenta que existen 2 mil 500 niños en custodia del gobierno norteamericano. “Nos pidió el gobierno ese servicio, porque el gobierno no sabe qué hacer”, señaló.
García Siller detalló que del referido número, que incluye niños pequeños y bebés, la mayoría de los padres radican en Honduras y Guatemala. “Es una tristeza, sin embargo, tenemos esperanza porque no vamos a parar de seguir ayudando”, sentenció.
Explicó que a través de casas de asistencia, la iglesia texana ha brindado apoyo, hospedaje y asesoría legal a los cientos de migrantes latinos, sobre todo mujeres jóvenes y embarazadas procedentes de países centroamericanos.
En su visita a la capital potosina, previo concelebrar una ceremonia eucarística con Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de la Iglesia Católica Local, por la apertura de un comedor y dispensario, sentenció que tras las disposiciones de tolerancia cero del gobierno de Donald Trump, el clero estadounidense manifestó su desacuerdo con esa política de separación.
“Por ejemplo, llegan un promedio a nuestras casas de 20 familias, que hay que buscar la reunificación (…) Les damos atención legal. Tenemos más o menos 50 abogados que están ayudando”, refirió.
Para el prelado, las medidas de la administración son acciones que anulan la dignidad humana, y si bien se han realizado esfuerzos para la reunificación de las familias, la respuesta gubernamental ha sido muy lenta y baja.
“Sabemos que la situación de los migrantes y refugiados ha sido algo permanente por mucho tiempo, pero últimamente por las disposiciones de la administración de Estados Unidos, pues ha habido una injusticias muy fuertes; la separación de los niños y los padres”, lamentó.





