A cientos de kilómetros de sus países natales, alrededor de 80 migrantes centroamericanos representaron está mañana el viacrucis de Jesucristo, en las calles aledañas a la Casa del Migrante, ubicada en el Barrio de Tlaxcala.
Marlon Paz, ciudadano de Honduras de 28 años de edad fue el encargado de personificar a Jesús. El joven hondureño expuso que representar a Cristo es un orgullo porque él también fue un migrante que viajó por el mundo.
El contingente partió del albergue arquidiocesano para circular por la calle de Juan Álvarez y luego por un tramo de la avenida 20 de Noviembre. Posteriormente transitó por Coronel Espinoza y otras vialidades adyacentes.
Durante el recorrido por las 14 estaciones, que fueron simuladas en las entradas y fachadas de casas del Barrio de Tlaxcala, el seminarista Arnulfo Velázquez rezó y recordó junto con los migrantes los momentos sufridos por Jesucristo.
El cúmulo de centroamericanos escenificó las tres caídas de Jesús, cuando la Verónica limpió la cara de Jesucristo, cuando es clavado en la cruz, entre otras escenas de las 14 estaciones.
Al final de la peregrinación, los migrantes arribaron de nueva cuenta a la Casa del Migrante para seguir con las actividades religiosas de Viernes Santo.
Casi de manera alterna, Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, encabezó el Canto de Laudes, el oficio de la Lectura y el viacrucis en la Catedral Metropolitana.





























































