“El muerto al pozo y el vivo al gozo”… Nuestros dichos son un cantar popular que expresa , muchas veces en forma de sorna, nuestro dolor y nuestra alegría. Sin embargo en este país que no ha dejado de sangrar en los últimos sexenios, esa sorna se antoja fuera de lugar. Y más que “de muertos y tragones están llenos los panteones” ; nuestro México los tiene llenos de víctimas colaterales de una guerra que el ciudadano común no alcanza a entender.
Hoy 31 de octubre el atentado en Nueva York lo confirma y los neoyorkenses de todos tendrán su halloween porque el alcalde Bill de Blassio no considera que deba de mantener una alerta terrorista aún cuando no ha habido tiempo de tener un “parte policial” más completo.
Así, esta noche nos disponemos en México y en muchos otros lados del mundo a preparar el camino al Mictlán. Y desprovistos de mucho conocimiento histórico sobre el verdadero sentido de esta ceremonia, nos disfrazaremos por el gusto de tocar el lado oscuro de nuestra esencia humana. Pisaremos el lado oscuro, maquillados y ataviados de las famosas catrinas (y catrines), de animales raros o de hombres lobos. Abriremos la puerta al inframundo en donde habitan nuestros deudos y los espíritus chocarreros que quieren venir de fiesta con mostros, a pedir “dulce o truco”. Dicho que en México aún no le damos la tropicalización que le hemos otorgado a otros modismos y tradiciones extranjeras.
“Ya colgó los tenis” o “entregó el equipo” solemos decir cuando alguien “pasa a mejor vida”. Y en México vemos el equipo colgado de cables de luz y sistemas de televisión, sobre todo en los barrios alejados de escenarios residenciales o turísticos.
Y cuando el muerto no “merece respeto” del hablante se suele decir que “ya valió” o que “se petateó”. Más cuando el difunto tiene cierta relación con el tabaco decimos que “ya chupó faros”. Dichos y refranes sobre la muerte tenemos a montones y con ello evadimos el miedo y el dolor que nos causa el deceso de personas queridas o de la muerte en sí misma.
Ahora que cuando mueren jóvenes, o al menos más jóvenes que el que lo dice, solemos expresar que “se nos adelantó”.
De hechura más reciente solemos decir “antes muerta que sencilla”. Frase derivada del medio de la farándula y que hemos adoptado para mostrar la originalidad de nuestro estilo de ser o vestirnos.
Una frase que va mucho con los desastres provocados por negligencia es aquella que dice que. “Después de ahogado el niño, tapan el pozo”.
Crecí con un papá que le gustaban los dichos y los refranes y quizá por eso quise escribir hoy esto. Para recordar a mi padre que ya está del otro lado. Para darle vida a través de algunas frases que coleccionaba en una libreta en el intento por compilar los suficientes como para hacer una publicación.
Pero hay muchos que nunca había escuchado hasta el día de hoy que me puse a leer sobre el tema. Estos son:
“Lo que mata no es la muerte, si no la mala suerte”.
“Entre flores nos reciben y entre ellas nos despiden”.
El primero me gusta porque me divierte que todavía sigamos adjudicando a la suerte nuestra “mala suerte” y el otro, porque las flores para agasajar a los vivos y los muertos son de las cosas más bellas que el hombre ha utilizado para muchos de sus rituales.
Así, me mientras ustedes leen esto, muchos velan en diferentes sitios de nuestro país y el mundo. Muchos lloran y muchos otros celebran. “chumbala cachumbala cachumbalá”





