De acuerdo al Centro Estatal de Trasplantes (CETS), en 2014 se realizaron 164 trasplantes de órganos de los cuales 71 fueron de riñón y 91 de córnea. Asimismo, la entidad potosina se ubica entre los cuatro primeros lugares a nivel nacional en donación cadavérica.
El titular del organismo dependiente de la Secretaría de Salud estatal, Luis Guillermo Gerling De Alba explicó que un trasplante es un procedimiento quirúrgico donde extrae un órgano perteneciente a un individuo vivo o muerto, para ser implantado en otra persona que busca restituir funciones pérdidas.
“Un trasplante representa una oportunidad de vida para los 164 pacientes potosinos que recibieron un órgano durante el 2014”, opinó.
Detalló que para realizar una donación se lleva a cabo un estudio de protocolo, el cual analiza que el donante no tenga ninguna enfermedad grave y que el procedimiento no afectará su calidad de vida.
Recomendó que todas aquellas personas donantes deben ser mayores de 23 años aun cuando legislación establece que pueden donar a partir de los 18 años.
Precisó que por lo general, en fallecimientos por paro cardiaco se puede donar piel, córneas, hueso, ligamentos, tendones, válvulas cardiacas y vasos sanguíneos, a su vez en cuanto a muerte encefálica son: riñones, hígado, corazón, pulmones, páncreas, intestino y tejido.
El especialista indicó que al morir una persona, se debe realizar una evaluación médica de cada uno de los órganos y tejidos proclives a ser donados.
Así mismo, mientras la familia autoriza el procedimiento, el cuerpo del donante se mantiene con un ventilador para su conservación, añadió.
Dijo que en el caso de tener un tatuaje o perforación, se debe esperar seis meses para poder realizarlo, previo a una serie de análisis sobre la salud del donante y las posibilidades que tiene de donar.
Para hacer una donación, lo idóneo es que el paciente en espera de recibir un órgano nunca haya sido trasfundido, ni recibido trasplantes o haya tenido embarazos previos, finalizó Gerling De Alba.





